La pandémie due au Covid-19 a déjà coûté à ce jour plus de 250’000 vies humaines dans le monde (1). Esta no sólo ha creado una crisis sanitaria mundial, sino que también ha perturbado el funcionamiento de nuestra sociedad, nuestra economía y nuestros estilos de vida. Sin embargo, ¿podemos identificar loados positivos de esta pandemia?

Algunos aspectos sugieren que podría traer cambios positivos para el planeta y para la sociedad, aunque todavía es un poco pronto para decirlo

1/ ¿Cuáles son los beneficios identificados para el medio ambiente?

El impacto ecológico general de la pandemia es difícil de medir hasta la fecha, ya que dependerá de la duración de las medidas adoptadas. Además, los datos de que disponemos actualmente no son suficientes y no han sido suficientemente estudiados para encontrar correlaciones directas con esta crisis(2).

A pesar de estas deficiencias, en las zonas altamente industrializadas se ha observado una clara mejora de la calidad del aire. En la mayoría de los países del mundo, las medidas de contención no tienen precedentes y están obligando a gran parte de la población a quedarse en casa, lo que ha ralentizado la economía y reducido el tráfico, lo que ha dado lugar a una disminución de la contaminación atmosférica (3) (4).

Aquí hay algunos ejemplos concretos:

  • La NASA midió una reducción masiva de la contaminación atmosférica (especialmente de NO2) en varias ciudades de China, como resultado de una desaceleración económica en ese país durante el mes de febrero (4).

    Airborne Nitrogen Dioxide Plummets Over China

    Figure 1 : Airborne Nitrogen Dioxide Plummets Over China

     

  • En Suiza, también se observó una reducción de la contaminación atmosférica por parte de los EMPA (Laboratorios Federales Suizos de Ensayo e Investigación de Materiales) en varios lugares durante la segunda mitad de marzo. Sin embargo, los expertos indican que esta reducción no puede atribuirse con certeza a las consecuencias de las mediciones relacionadas con el Covid-19 porque las concentraciones observadas de contaminantes atmosféricos dependen en gran medida de parámetros meteorológicos como el viento y la dispersión (5).

    Airborne Nitrogen Dioxide Plummets Over China

    Figure 2 : Covid-19 and Switzerland’s air quality

    Mejorar la calidad del aire es bueno para el medio ambiente y por lo tanto para la salud humana. Algunos artículos científicos informan que la calidad del aire tendría un impacto positivo en la curación de los pacientes de Covid-19. Por otro lado, el aire contaminado aumentaría la propagación del virus a través de partículas finas (6).

    Habrá que esperar al final de la crisis y continuar con las observaciones para sacar conclusiones, ya que los datos obtenidos son sólo preliminares por el momento.

2/ ¿Traerá esta crisis cambios positivos para nuestra sociedad?

Las medidas de contención para combatir el Covid-19 han requerido que la mitad de la población se quede en casa, es decir, unos 4.000 millones de personas, lo que ha provocado una desaceleración, especialmente económica (2). Esta medida ha perturbado nuestra vida cotidiana y el funcionamiento de nuestra sociedad. Muchas preguntas surgen durante la crisis, y también surgirán después de la crisis.

¿Deberíamos esperar más pandemias? ¿Estamos preparados para ellas? ¿Los estados están colaborando lo suficiente entre sí? ¿Necesitamos repensar la forma en que funciona nuestra sociedad, nuestro sistema de salud, nuestro sistema de suministro?

Probablemente son estas preguntas las que son positivas a pesar de esta situación de crisis. A continuación se presentan otros ejemplos de situaciones positivas que esta crisis nos ha traído:

  • Numerosas demostraciones de solidaridad hacia los más vulnerables. Estos vínculos entre personas y organizaciones probablemente permanecerán ahí.
  • Probablemente las familias han tenido que reorganizarse de manera diferente, con una mejor división de las tareas (trabajo, cuidado de los niños, alimentación, hogar, salud, ocio, etc.).
  • El teletrabajo, cuando ha sido posible, ha permitido pasar más tiempo con la familia, reforzar los lazos, etc.

En términos económicos, las consecuencias están lejos de haber terminado. A pesar de esto, podemos enumerar algunos puntos positivos:

  • Accentuation de la consommation locale et des circuits économiques courts.
  • Cambio en las pautas de consumo (menos desperdicio de alimentos, compras menos compulsivas, pagos en línea y facturación digital sin papel ni tinta, etc.).
  • Cuestionamiento de nuestro modelo económico más rentable que sostenible, etc.

Probablemente no se responderá a todas estas preguntas sin una buena comprensión de esta crisis, sus consecuencias en los meses e incluso años venideros y sus causas.

3/ ¿Podemos saber realmente el origen de la pandemia de Covid-19?

Aunque el gobierno chino ha afirmado que el virus Covid-19 se propagó a partir de un mercado de fauna silvestre en Wuhan, es difícil saber con certeza y precisión su origen (7).

Sin embargo, lo que los investigadores conocen mejor es la aparición de nuevas enfermedades zoonóticas como resultado de la ocupación humana de zonas cada vez más extensas (8) (11) (12). La perturbación de los bosques vírgenes (9), la tala y la minería, la urbanización, el crecimiento demográfico, el turismo irresponsable, la ganadería intensiva, etc., son actividades que aumentan este riesgo. Los animales, y especialmente la vida silvestre, están así confinados en espacios cada vez más restringidos, lo que contribuye a la transmisión de patógenos entre ellos (8).

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC), tres cuartas partes de las enfermedades nuevas o emergentes que infectan a los humanos se originan en los animales (10). En 2008, un equipo de investigadores identificó 335 enfermedades que aparecieron entre 1960 y 2004, de las cuales al menos el 60% se originaron en animales. Según este equipo de investigadores, estas zoonosis están vinculadas a los cambios ambientales y al comportamiento humano (11).

Más recientemente, 120 científicos, entre ellos trece de la EPFL (École Polytechnique Fédéral de Lausanne), declararon en un artículo publicado en el periódico Le Temps y en el blog de la EPFL que la erupción de pandemias como la COVID-19 es el resultado de la destrucción de nuestros ecosistemas (14).

Está claro que estos patógenos siempre han estado presentes, y que lo que ha cambiado son nuestras interacciones con ellos. Con nuestros medios de transporte, el riesgo de propagación resultando en pandemias es alto hoy en día.

Todo esto sugiere que debemos prepararnos para hacer frente a nuevas zoonosis, pero también tomar conciencia de las consecuencias de nuestras actividades y de nuestra relación con la naturaleza y con las especies que habitan este planeta con nosotros.

4/ Desafortunadamente, también hay fuertes consecuencias negativas. ¿Cuáles son los impactos ambientales negativos del Covid-19 en esta etapa?

Según Nathalie Chèvre, ecotoxicóloga, profesora e investigadora de la Universidad de Lausana, experta en sustancias químicas, la contaminación del agua no ha disminuido. Los pesticidas, los cosméticos y los medicamentos se siguen detectando en las aguas superficiales. Los perturbadores hormonales siguen presentes en los plásticos y los aditivos, como el dióxido de titanio, siguen siendo un peligro para nuestra salud, especialmente la de nuestros hijos. (15)

Con la actual pandemia, se están utilizando muchos medicamentos y desinfectantes, tanto en hospitales y clínicas, como en tiendas y en casas particulares.

Las medidas adoptadas por los gobiernos para combatir el Covid-19 no están exentas de consecuencias para el medio ambiente. Por ejemplo, parece que “el gobierno senegalés acaba de suspender una de las disposiciones de la ley antiplásticos: la prohibición de las bolsitas de agua. La aplicación de esta disposición, que tiene un fuerte impacto económico y social, sólo se restablecerá después de la pandemia del Covid-19.” (16)

La exposición a sustancias químicas supone un riesgo para los seres humanos y el medio ambiente. Disminución de la fertilidad, pubertad temprana, ciertos cánceres o enfermedades degenerativas y obesidad. Y muchas de estas enfermedades son factores agravantes para el Covid-19.

A la lista de contaminantes se añade la presencia del Coronavirus en las aguas residuales. Un equipo de investigadores de EPFL y EAWAG pudo detectar rastros de este virus en las aguas residuales de Lausana, Lugano y Zurich. El objetivo de la investigación es desarrollar «un sistema de alerta temprana para un posible resurgimiento de las infecciones». (17)

Fuentes