Las estadísticas mundiales muestran que las personas están más preocupadas por el impacto de los alimentos en su salud y bienestar. También se observa un creciente interés por el impacto medioambiental de acciones cotidianas como tomar una taza de café, viajar en coche/avión, comprar alimentos de origen animal o procesados o muy procesados, etc.

Estas preocupaciones están realmente justificadas porque nuestro consumo de recursos supera en 1,75 veces la capacidad de regeneración de la Tierra. Se dice que la humanidad consume 1,75 planetas Tierra (1 – 2). Los informes científicos también muestran una alarmante disminución de la biodiversidad. Las poblaciones mundiales de mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios han disminuido una media del 68% en sólo 50 años (3).

En el plano legislativo, vemos en varios países la aplicación de leyes, directivas y planes de acción que se ajustan a los objetivos medioambientales y sociales de las Naciones Unidas. Es el caso, por ejemplo, del Estado de Vaud (Suiza), con un plan climático que se basa en 3 ejes principales: la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para alcanzar una reducción del 50 al 60% de aquí a 2030; la adaptación al cambio climático; la documentación del cambio climático y las acciones emprendidas. Uno de los ámbitos de actuación del Estado de Vaud en relación con la alimentación es la agricultura (11% de las emisiones de GEI en Vaud). En concreto, el Estado de Vaud pretende promover «una agricultura sostenible y resiliente, basada en el secuestro de carbono orgánico en el suelo y la preservación de su salud a largo plazo, el desarrollo de técnicas de complemento alimentario que inhiban las emisiones de GEI del ganado, el desarrollo del biogás y la adaptación de la agricultura al cambio climático con el objetivo de garantizar la autosuficiencia alimentaria (la tasa media entre 2007-2017 en Suiza es del 60%)». El Estado de Vaud también se está posicionando como socio responsable al proporcionar a los municipios y organizaciones subvenciones para proyectos relacionados con la reducción de las emisiones de GEI y el desarrollo sostenible.(4)

El objetivo de este artículo es mostrar algunas tendencias en cuanto a alimentación, dietas y estilos de vida.

Consumo de productos alimentarios sostenibles

El consumo mundial de productos alimentarios ecológicos está creciendo. El mercado mundial de productos ecológicos creció un 28% entre 2013 (68.500 millones de dólares) y 2018 (95.000 millones de dólares) (5 – 6).

Vente d’aliments Bio dans le monde de 1999 à 2018 (en milliards de dollars)

Ventas mundiales de alimentos ecológicos de 1999 a 2018 (en miles de millones de dólares) (5)

En Suiza, la proporción del gasto de los hogares en alimentos y bebidas ecológicos se duplicó entre 2000 y 2017, pasando de alrededor del 5 al 10% (7).

Consommation de produits Bio en Suisse entre 200 e 2017

Consumo de productos ecológicos en Suiza entre 2000 y 2017(7)

El interés de los consumidores por los productos alimentarios certificados también está aumentando. Los estudios demuestran que la sostenibilidad se está convirtiendo en un criterio de selección a la hora de elegir un producto. Criterios como la no utilización de pesticidas, la cantidad de envases o su reciclabilidad, las condiciones de trabajo, son algunos de los criterios de selección más recurrentes (8 – 9).

Principales préoccupations en matière de durabilité en ce qui concerne le choix des aliments

Principales preocupaciones sobre la sostenibilidad en la elección de alimentos (8)

Según la Asociación Nacional de Restaurantes, también hay que tener en cuenta otras tendencias, como el consumo de productos locales (abastecimiento hiperlocal) y productos alimentarios no procesados o mínimamente procesados (10).El locavorismo se ve especialmente favorecido hoy en día por la situación de pandemia debida al VIDOC-19. Este movimiento aboga por el consumo de alimentos producidos en un radio limitado alrededor del propio domicilio (11).

Dietas

Una de las principales tendencias emergentes en la alimentación es la vegetalización de la dieta. En un estudio realizado en cuatro países europeos (Francia, Alemania, Reino Unido y España) destacan cuatro tipos de dietas en esta línea: la dieta vegetariana, la dieta vegetaliana, la dieta vegana y la dieta flexitariana (definiciones más abajo). De estas 4 dietas, la más importante es el flexitarianismo, es decir, limitar voluntariamente el consumo de carne sin ser exclusivamente vegetariano. Esta tendencia afectaría principalmente al grupo de edad de 18 a 34 años (12).

En Suiza, el porcentaje de población vegetariana y vegana se ha duplicado con creces en 10 años y actualmente representa alrededor del 5% de la población. Las personas que afirman llevar una dieta flexitariana representan actualmente un 24% de la población suiza (13).

Taux de végétariens, végétaliens, vegans et flexitariens en France, Allemagne, Espagne et Royaume-Uni en 2018

Tasa de vegetarianos, vegetalianos, veganos y flexitarianos en Francia, Alemania, España y Reino Unido en 2018 (12)

Aunque el progreso de esta tendencia es difícil de medir a nivel europeo y mundial, la popularización, los valores de las generaciones más jóvenes y la concienciación sobre el estado del medio ambiente sugieren que el vegetarianismo va en aumento.

La dieta y los hábitos alimentarios cambian con el tiempo y están influidos por muchos factores sociales y económicos. Hoy en día se nota una concienciación de los beneficios de una dieta sana en la salud de las personas. Según la OMS, una dieta saludable es una alimentación diversificada y equilibrada, adaptada a la edad, el sexo, el estilo de vida y el ejercicio físico (14).

En Suiza, una encuesta realizada en 2009 mostró que «el sabor, la calidad y la salud, seguidos de la diversidad, el equilibrio y la frescura» son factores prioritarios para la población a la hora de alimentarse (15). Según una encuesta más reciente, realizada por menuCH entre 2014 y 2015, tres de cada cuatro personas han oído hablar de la pirámide alimentaria suiza y dos tercios de las personas conocían la campaña «cinco al día» (16).

Diversos organismos y organizaciones abogan también por una dieta sana y de bajo impacto ambiental, la llamada planetary diet (17), es decir, una dieta óptima desde el punto de vista sanitario y ecológico (18).

Influence des modes d’alimentation sur l’environnement

Influencia de los modos de alimentación en el medio ambiente (18)

En cuanto a la alimentación, el reto reside, como se muestra en la figura siguiente, en el abandono de los pesticidas y fertilizantes sintéticos, la ampliación de las infraestructuras agroecológicas, la generalización de dietas más sanas, menos ricas en productos animales y que den más espacio a las frutas y verduras (19 – 20). La tendencia ya está presente tanto en las prácticas como en el marco legal. Hay muchas razones para creer que esta tendencia no hará más que aumentar.

Scénario pour une Europe agroécologique en 2050

Escenario para una Europa agroecológica en 2050 (19 – 20)

Otras tendencias

El turismo sostenible (21), la movilidad blanda (22), la reutilización (23), la economía circular (24), la restauración sostenible (25), son, entre otros, sectores en plena expansión.

Para garantizar la sostenibilidad de los distintos sectores económicos, es evidente que éstos deben hacer mayor hincapié en la planificación y gestión integrada de estrategias de desarrollo con un impacto social y medioambiental positivo. Esto es aún más importante en los países en desarrollo, donde los consumidores están adquiriendo un mayor poder adquisitivo.

Definiciones (26)

  • vegetariano
    abstenerse de carne, pescado, pero consumir huevos, queso, leche, etc.
  • vegetaliano
    abstención de carne, pescado, pero también de todos los productos lácteos y huevos. Come sólo cereales, verduras y frutas.
  • vegano
    que se esfuerza por vivir sin consumir productos animales en beneficio de los animales, las personas y el planeta. Los veganos siguen una dieta basada en los vegetales, sin nada procedente de los animales: ni carne, ni huevos, ni miel, por ejemplo. Un estilo de vida vegano también evita el cuero, la lana, la seda y otros productos animales para la ropa y otros usos.
  • flexitariano
    limitar el consumo de carne sin ser exclusivamente vegetariano y no por razones económicas
  • alimentación sana
    una dieta variada y equilibrada, adecuada a la edad, el sexo, el estilo de vida y la actividad física (14)
  • locavorismo
    movimiento para consumir alimentos producidos en un radio limitado del propio domicilio (11)
  • planetary diet
    nutrición óptima desde el punto de vista sanitario y ecológico (17)

Bibliografía